miércoles, 25 de febrero de 2015

Un San Valentin Diferente

Hace precisamente un año me enteré de que estaba embarazada... Aún lo recuerdo casi como si fuera ayer.

Ya me había sentido mal días anteriores pensando que la tifoidea había vuelto... Mi esposo fue el primero en sospechar y después de una prueba casera las sospechas se confirmaron. Yo seguía sin creer hasta que escuche los latidos de su corazón. Tenia 10 semanas de embarazo.
Aún recuerdo esa mezcla de sentimientos que me invadieron... Temor, angustia, nervios, felicidad, bienestar, entusiasmo, incertidumbre. Estaba a punto de conocer el verdadero amor.

Ese 14 de febrero al salir de la consulta los primeros en enterarse fueron mis papas y mis suegros. Mi mamá llorando de felicidad y con una voz tan ronca de dolor de garganta que ni se entendió lo que dijo, pero estaba mas feliz que todos. Muchas veces me ha dicho que tener un nieto se siente mil veces mejor que tener un hijo. Mi papá lloraba... Se quedo sin palabras de tanta alegría, sigo sin imaginar que pensaba. Mis suegros cantaron y gritaron de la emoción. Fue una gran noticia.
Yo seguia en shock... Con miles de sentimientos a la vez. Me cayo el veinte cuanto iba manejando de regreso a mi casa y un carro me chocó por atrás; ahí fue cuando me di cuenta lo que iba a pasar: iba a ser mamá y a partir de ése momento nada ni nadie me iba a importar tanto como mi bebé. Así que ese San Valentin no lo olvidaré jamás.


Este año fue distinto. Ya con mi bebé en brazos celebramos de una forma muy familiar; teníamos pensado encargar a la niña con mis papás e ir a cenar a un lugar "nice" pero no logramos encontrar reservaciones disponibles ni abuelos disponibles tampoco, así que la cena romántica para dos se convirtió en una comida para 3 en un Chilis :)

Mi esposo detallista como siempre me llevó una docena de rosas rojas y yo preparé unos cupcakes de óreo para el. Mi papá me regaló un globo y una rosa amarilla. Regresamos a casa temprano, vimos películas hasta tarde y por supuesto comimos muchos cupcakes!

Fue un día diferente a lo planeado pero fue perfecto...Más amor no pude pedir en ese día.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Recuperando y acoplando

No ha sido fácil adaptarme, a pesar de que soy inmensamente feliz con mi bebé y mi esposo, me hace falta algo mas: yo.

Mas tiempo para mi y para volver a hacer lo que me gusta; se que ahora es así porque mi bebé es pequeña y me necesita... Así que apegándome a esto solo sigo la corriente y trato de disfrutar cada instante de mi nueva etapa de mamá.

Este Fin  de semana salimos a pasear en familia, muchas donas para el antojo!   



Y para segur con la "dieta" unas deliciosas hamburguesas hechas por mi esposo :p
       



Durante la semana trato de seguir una rutina con mi bebé, asi que prácticamente casi todos los días son iguales: levantarse, desayunar, jugar, siesta, baño para mi, comida, juegos, siesta, quehacer mientras mi esposo juega con bebé, baño para la gordita y a dormir!
Claro que no siempre sale igual, hay días fáciles y otros no tanto.... Y cuando el día fue amable provechamos mi esposo y yo un tiempo a "solas" para cenar o ver TV; esta semana empezamos una nueva serie: Better Call Saul, si alguien es fan de Breaking Bad entenderá la emoción que ésta serie significa jaja


También estamos preparándonos para introducir sólidos a la bebé asi que compramos sillita, platos cucharas y demás. Siento qué estoy mas emocionada yo que ella jaja
        


Y para cerrar con broche de oro unos minutos de yoga para mi, aunque ahora alguien me acompaña en el tapete ;)
                        

Namaste.


jueves, 5 de febrero de 2015

Despues de un año.... O más?

El tiempo pasó rápido y mi vida dio un giro de 180 grados...

Me casé y me fui a vivir a otra ciudad con mi ahora esposo. Al fin encontré un grupo de yoga al cual le di clases un par de meses hasta que...me embaracé. Sin planearlo y así de pronto pasó; los siguientes nueve meses fueron la aventura mas increíble que jamás haya vivido.

Dejando atrás el cambio hormonal todo fue perfecto y di a luz a una hermosa niña; mi esposo y yo no pudimos pedirle mejor regalo a la vida y después de unos cuantos meses de nacida llegó otra buena noticia: a mi esposo le ofrecieron un trabajo en mi ciudad natal! Y así sin más, desde hace tres meses estoy de vuelta.

En mi cuidad, con mi familia y con mi gente. Solo que esta vez es distinto...tengo una familia, soy mamá de tiempo completo y todo, absolutamente todo es distinto a como era antes. Hasta yo soy distinta... Tanto que aveces ,me cuesta trabajo reconocer lo que soy ahora.

Nada es ni será como antes, y aunque mi vida cambió mi esencia es la misma...

       

Namaste.